Ya no hay Scrooges

Ya no hay héroes. Ni sonrisas, ni discos. Ya no hay cartas. Ni conferencias largas.

Ya no hay Wind of Change .Ni sellos, ni casettes, ni libros de pasta.

Ya no hay miradas amables , ni Ducados, ni gracias . No. No las hay. Ni almas cándidas.

Ni eso.

Ya no hay hadas. Ni conquistadores de almas. Mi infancia.

Sólo calles inundadas de seres inertes vacíos de magia.

Sólo el frío de mi Samsung en el bolsillo del Levi’s desgastado.

Sólo el paso sordo en el asfalto sucio y negro de la ciudad golpeada.

Ya no hay nada. Ya no hay Scrooges.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *